Oppido Lucano – Basilicata

A 670 metros de altura, entre el mar Tirreno y el mar Jónico, sobre las colinas de los Apeninos en el corazón de la región de Basilicata, al sur de Italia, se encuentra Oppido Lucano, conocido hasta 1933 como Palmira. Un pequeño pueblo de unos 4.000 habitantes que guarda, entre sus calles y piedras, la historia de muchas familias que un día emprendieron viaje hacia América.

El casco antiguo conserva aún su esencia medieval: calles angostas, escaleras empinadas y construcciones que mezclan ladrillo con interiores excavados en la roca caliza. Cada rincón parece contar historias de generaciones pasadas, de vidas sencillas y fuertes, de despedidas y esperanzas.

Al llegar a Oppido, un gran cartel da la bienvenida al visitante y anuncia con orgullo que Iquique, en Chile, es su ciudad hermana. No es un dato menor ni un gesto simbólico: es el reconocimiento de una historia compartida.

Durante fines del siglo XIX y comienzos del XX, muchos habitantes de Oppido Lucano cruzaron el océano en busca de nuevas oportunidades. Uno de sus destinos fue Iquique, un puerto del norte de Chile, donde se asentaron y formaron familias, conservando sus tradiciones y fortaleciendo con el tiempo ese lazo invisible pero firme entre ambos pueblos.

Hoy, al abrir los catálogos telefónicos de Iquique y Oppido, los apellidos se repiten como un eco familiar que cruza continentes y generaciones. Nombres que alguna vez fueron pronunciados en las callejuelas de Oppido hoy se escuchan en los barrios de Iquique, testigos silenciosos de una historia de migración, esfuerzo y arraigo.

Para quienes descienden de esos inmigrantes, Oppido no es solo un lugar en el mapa: es el origen. Un punto de partida que sigue vivo en la memoria familiar, en las comidas, los relatos, los gestos… y en los apellidos que nos siguen nombrando.